La novela gráfica Alimentar a los fantasmas de Tessa Hulls gana el Pulitzer

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Alimentar a los fantasmas de Tessa Hulls premio Pulitzer
Redacción | Lun, 12 Mayo 2025 - 10:10
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Alimentar a los fantasmas es una novela gráfica que narra la historia familiar de la autora desde la China de Mao hasta los Estados Unidos actuales, y ha sido galardonada con el premio Pulitzer
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Alimentar a los fantasmas de Tessa Hulls

El 4 de junio de 1917 se concedieron por primera vez los Premios Pulitzer como parte del legado del editor Joseph Pulitzer, uno de los padres del periodismo moderno. En su más de un siglo de historia, estos premios han reconocido a lo mejor del periodismo, la literatura, la música y la fotografía, siempre con un sesgo que ha hecho a unos géneros tener más peso que otros. Por ejemplo, los cómics y las novelas gráficas solo se han visto representados cuando Maus, de Art Spiegelman, ganó el premio en 1992. 

Una desigualdad que los Pulitzer de 2025 han roto un poco más: Tessa Hulls se ha alzado con el premio con su novela gráfica Alimentar a los fantasmas, una obra de casi cuatrocientas páginas que se ha impuesto sobre todo tipo de novelas convencionales y otras obras de literatura. 

Alimentar a los fantasmas es un recorrido por el árbol genealógico de la autora, y nos lleva hasta China, a la vida de varias mujeres indómitas que se empeñaron en ser periodistas y escritoras y desafiaron al régimen de Mao, pagando todo tipo de consecuencias. Años después, ya en el exilio de Estados Unidos, nació la propia Tessa, que tuvo que aprender a vivir a medio camino entre la cultura china de su familia y la occidental que la rodeaba. 

Esta novela gráfica profundiza en los conflictos generacionales, en el choque cultural de los expatriados e inmigrantes, en las luchas internas de los niños racializados nacidos en occidente. En las entrevistas que ha concedido hasta el momento, Tessa Hulls se explaya acerca de estos elementos y concluye siempre con gran convicción: no piensa escribir otro libro. El esfuerzo es demasiado grande y ella se expresa mejor en el campo de la pintura, que también la ha llevado a cosechar éxitos considerables. Para desgracia de sus editores, Tessa Hulls está convencida de ser una autora de una única obra, y ni haber ganado el Pulitzer le ha hecho cambiar de idea.