Biografía
Imagina Valladolid en 1920. Un 17 de octubre nace Miguel Delibes, quien se convertiría en una de las voces más auténticas de nuestra literatura. ¿Sabías que al principio no tenía claro que sería escritor? Como tantos jóvenes de su época, estudió derecho y se metió en el mundo del periodismo. Pero la literatura le llamaba, y cuando en 1947 ganó el Premio Nadal con La sombra del ciprés es alargada, su destino quedó sellado. Lo que vino después fue una carrera literaria marcada por esa forma tan suya de escribir: directa, sin artificios, con los pies bien plantados en la tierra castellana que tanto amaba.
Si algo caracterizaba a Delibes era su capacidad para captar las contradicciones de su tiempo. En sus páginas late esa España partida entre el campo y la ciudad, entre lo viejo y lo nuevo. El camino, Las ratas, Los santos inocentes... cada título es un puñetazo en el estómago que nos habla de campesinos olvidados, de injusticias cotidianas, de esa naturaleza que veía desaparecer ante sus ojos. Y luego está Cinco horas con Mario, probablemente su obra más genial. ¿Te imaginas construir toda una novela a partir de una mujer hablándole a su marido muerto? Pues Delibes lo hizo, y de paso nos pintó un retrato brutal de la España de Franco, con todas sus miserias y silencios.
Los premios llegaron, claro. El Príncipe de Asturias, el Cervantes... reconocimientos merecidos para alguien que nunca dejó de escribir con honestidad. Pero más allá de los galardones, lo que queda es su obra: esos libros que siguen hablándonos de quiénes somos, de dónde venimos. Delibes murió en marzo de 2010, en la misma ciudad que le vio nacer. Se fue dejándonos páginas que todavía hoy, cuando las lees, te hacen pensar que algunos escritores tienen el don de tocar lo eterno con palabras sencillas.