Carlos García Gual

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Carlos García Gual
Redacción | Sáb, 12 Abr 2025 - 09:29
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Carlos García Gual se erige como uno de los principales estudiosos de la literatura griega y medieval, campos a los que ha dedicado numerosos estudios y ensayos

Biografía

Si hay alguien que ha sabido tender puentes entre la antigua Grecia y nosotros, ese es Carlos García Gual. Este mallorquín nacido en 1943 no es solo uno de los helenistas más importantes de España —es el tipo que consiguió que miles de personas se enamoraran de Homero sin sentirse intimidadas por él. Tras licenciarse y doctorarse en Filología Clásica en la Complutense de Madrid (donde más tarde sería catedrático), García Gual emprendió una misión casi imposible: hacer que los griegos antiguos nos hablaran en el siglo XXI.

¿Qué tiene de especial su enfoque? Pues que desde el principio se obsesionó con todo lo que hace latir el corazón de la cultura griega: la literatura arcaica, esos mitos que todavía nos fascinan, la filosofía que sigue dándonos qué pensar, y cómo todo esto ha ido colándose en nuestra manera de ver el mundo. Su libro Los orígenes de la novela fue una pequeña revolución —nadie había mirado así la narrativa griega ni había trazado tan claramente su influencia hasta nuestros días. Y qué decir de su Diccionario de mitos, ese libro que probablemente tengas en tu estantería si alguna vez te picó la curiosidad por saber quién era realmente Prometeo o por qué Sísifo sigue empujando esa maldita roca.

Pero García Gual no se conformó con traducir y estudiar. Ha editado desde La Ilíada hasta textos de Luciano de Samósata (ese satírico genial del siglo II que poca gente conoce), pasando por Plutarco y tantos otros. Lo sorprendente es cómo lo hace: con una prosa que te atrapa, que te explica sin tratarte como un ignorante, que conecta los puntos entre entonces y ahora. Es ese profesor que todos hubiéramos querido tener, el que te cuenta las cosas de manera que las entiendes y, lo más importante, las recuerdas.

Y aquí viene lo mejor: el hombre nunca se encerró en su torre de marfil académica. Ha escrito en periódicos, ha colaborado con editoriales para acercar los clásicos al gran público, ha reflexionado sobre qué significa ser un héroe en la antigüedad (spoiler: no es lo que Marvel nos ha vendido) y sobre cómo los epicúreos tenían razón en más cosas de las que pensamos. Desde 2017 ocupa un sillón en la Real Academia Española, lo cual tiene su gracia si piensas que dedica su vida a una lengua muerta que, paradójicamente, sigue más viva que nunca en sus manos.

¿Por qué importa García Gual? Porque en una época donde las humanidades parecen estar siempre en crisis, él demuestra que conocer a los griegos no es un lujo intelectual —es entendernos mejor a nosotros mismos. Con su mezcla única de erudición profunda y capacidad para comunicar (que no es tan común como debería), se ha convertido en esa voz imprescindible que nos recuerda que, después de todo, seguimos siendo un poco griegos. Y eso, créeme, no es poca cosa.