Biografía
Manuel Loureiro nació en Pontevedra allá por 1975, y su trayectoria es de esas que te hacen pensar que la vida da muchas vueltas. ¿Quién iba a decirle a este escritor, periodista y abogado gallego que acabaría siendo uno de los reyes del terror patrio? Su camino empezó entre juzgados y platós de televisión —sí, fue presentador y guionista—, pero algo tiraba de él hacia las historias oscuras, esas que te dejan sin dormir. Y menos mal que siguió ese instinto, porque hoy es uno de los autores más vendidos del género en español.
¿Sabes cómo empezó todo? De una forma bastante peculiar, la verdad. Loureiro se lanzó a publicar su primera novela, Apocalipsis Z, directamente en un blog. Imagínate: un tío cualquiera contando cómo el mundo se va al garete por culpa de una pandemia zombi, todo desde los ojos de un gallego de a pie. La cosa es que miles de lectores se engancharon como locos a sus posts. El boca a boca digital fue tal que en 2007 saltó al papel, y ahí empezó la locura. De repente, Loureiro se había convertido en la nueva sensación del horror postapocalíptico español. La novela creció hasta convertirse en toda una saga, con los fans devorando cada nueva entrega sobre ese mundo devastado donde la supervivencia es lo único que importa.
Pero el bueno de Manuel no se quedó ahí, qué va. Después del bombazo de Apocalipsis Z, se lanzó a explorar otros territorios igual de inquietantes. Con El último pasajero nos metió en un trasatlántico perdido donde el terror histórico te pone los pelos de punta. En Veinte nos plantó en un futuro que da yuyu, con supervivientes intentando reconstruir algo parecido a una sociedad después de que todo se fuera al traste. Y con Fulgor y La puerta, se metió de lleno en el thriller sobrenatural, jugando con eso que no podemos explicar pero que nos aterra precisamente por eso. El tío tiene un estilo que engancha desde la primera página, como si estuvieras viendo una peli de esas que no te dejan ni ir al baño.
Lo que hace especial a Loureiro es su don para atraparte. Sus historias van directas al grano, te sorprenden cuando menos te lo esperas y manejan el suspense como pocos saben hacerlo. Sus libros han cruzado fronteras —están traducidos a un montón de idiomas— y se venden como churros por medio mundo. Se ha ganado a pulso ser uno de los autores de género más leídos de su generación, y lo ha hecho manteniéndose fiel a lo que le mola: el terror, el misterio y esas historias donde lo más raro puede pasarle a la gente más normal. Porque, al final, ¿no es eso lo que más miedo da?