Biografía
Ken Follett vio la luz por primera vez un 5 de junio de 1949 en Cardiff, Gales. ¿Te imaginas crecer en una casa donde la tele estaba prácticamente prohibida? Pues así fue su infancia, rodeado de las estrictas normas metodistas de su familia. Pero mira, quizás eso fue lo mejor que le pudo pasar, porque el chico se enganchó a los libros como si no hubiera un mañana. Años después, se matriculó en Filosofía en el University College de Londres, y al terminar, como tantos otros soñadores, probó suerte en el periodismo con el Evening News. Pero algo le decía que su camino iba por otro lado. Y vaya si tenía razón: la literatura lo estaba llamando a gritos, y él decidió escuchar.
El año 1978 fue cuando todo cambió. El ojo de la aguja salió a la venta y ¡boom! De repente, este galés se encontró con un premio Edgar en las manos y críticos de todo el mundo hablando maravillas de su thriller sobre la Segunda Guerra Mundial. No era para menos: la novela tenía ese no-sé-qué que te mantenía pegado a las páginas hasta las tantas de la madrugada. Ese fue el pistoletazo de salida para una carrera que no ha parado de crecer. Durante los siguientes años, Follett se convirtió en el rey del suspense y el espionaje, pero lo mejor estaba por venir.
Y entonces llegó 1989, el año que cambiaría todo. Los pilares de la Tierra aterrizó en las librerías y fue como un terremoto en el mundo literario. ¿Una novela sobre la construcción de una catedral en la Edad Media? Suena raro, ¿verdad? Pero funcionó. Y de qué manera. La mezcla de intrigas palaciegas, detalles arquitectónicos que te hacían sentir como si estuvieras allí mismo, y personajes que se te metían bajo la piel... era pura magia. El éxito fue tan brutal que Follett no pudo resistirse y nos regaló dos continuaciones más: Un mundo sin fin y Una columna de fuego. La saga de Kingsbridge se había convertido en un fenómeno mundial.
Pero nuestro amigo Ken no se durmió en los laureles. Se lanzó de cabeza a contar la historia del siglo XX con su trilogía The Century. Tres novelones que te llevan desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial hasta los días más tensos de la Guerra Fría: La caída de los gigantes, El invierno del mundo y El umbral de la eternidad. ¿Sabes qué es lo genial? Que mezcla personajes inventados con eventos reales de una forma tan natural que a veces olvidas qué es ficción y qué pasó de verdad. Es como si tu abuelo te contara historias de familia mientras repasa los grandes momentos del siglo.
Hoy día, con más de 160 millones de libros vendidos por todo el planeta y traducciones a idiomas que ni sabías que existían, Ken Follett se ha ganado un lugar entre los grandes. Su forma de escribir —rápida, adictiva, pero siempre bien documentada— ha enganchado a lectores de todas las edades y gustos. Y lo mejor es que no parece tener intención de parar. Cada nueva novela es una promesa de noches sin dormir, de esas en las que dices "solo un capítulo más" y cuando te das cuenta ya está amaneciendo. Ese es el poder de un buen contador de historias, y Follett, sin duda alguna, es uno de los mejores que tenemos.