Biografía
¿Quién diría que un chaval de escuela rural llegaría tan lejos? Antonio Pérez Henares aprendió sus primeras letras en un pueblecito, pero el destino tenía otros planes para él. Gracias a una beca —esas oportunidades que cambian vidas—, pudo estudiar el bachillerato con los jesuitas en Durango, allá en Vizcaya. Después puso rumbo a Madrid, donde se metió de lleno en Ciencias Políticas y Sociología en la universidad de la capital. Corría 1968 cuando decidió afiliarse al Partido Comunista de España, justo a tiempo para vivir en primera persona los últimos coletazos del franquismo y ese período tan convulso y esperanzador que fue la transición.
Con apenas 18 años —sí, como lo oyes, con la edad de acabar el instituto— ya estaba escribiendo para el diario Pueblo. Desde entonces, su pluma ha pasado por un montón de redacciones: Mundo Obrero, Tiempo, El Globo... También le dio a la radio en la cadena SER, porque este hombre nunca se ha estado quieto. Llegó a dirigir publicaciones en Tribuna, La Razón y el grupo Negocio, y se convirtió en el jefe de publicaciones de PROMECAL. Hoy día, sus columnas las leen miles de personas en más de 40 periódicos españoles gracias a Europa Press. No está mal, ¿verdad?
Durante años fue una voz conocida en las tertulias políticas. Lo veías en RNE, en TVE, en La Sexta... Pero entre 2018 y 2020 dijo "hasta aquí hemos llegado". ¿La razón? Diferencias irreconciliables con la línea editorial y, según sus propias palabras, una cuestión de "principios, coherencia y dignidad". Hay que tener agallas para dar ese portazo, la verdad. Ahora sigue dando su opinión en la Radio Televisión de Castilla y León y preside la asociación Escritores con la Historia, que algo tenía que hacer con tanto conocimiento acumulado.
Pero si por algo brilla Pérez Henares es por sus novelas. Su trilogía prehistórica "Nublares" enganchó a miles de lectores, igual que "La mirada del lobo" o "La canción del bisonte" —esta última hasta cruzó los Pirineos y se publicó en Francia—. También se ha paseado por la Edad Media con "El rey pequeño" y "La tierra de Alvar Fáñez", y nos ha llevado a la conquista de América con "Cabeza de Vaca" y "La Española". Los premios no se han hecho esperar: el Tigre Juan, el de Novela Histórica Ciudad de Cartagena, el Iberoamericano de las Letras... La lista es larga, y con razón.